¡Así vivimos la visita del Banco Mundial en su tercera misión de inspección!

Hace 11 años se firmó el convenio 171 del 2007, en el que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR asumía el compromiso de realizar las obras de Ampliación y Optimización de la PTAR El Salitre y donde se autorizaba la suscripción de convenios interadministrativos para lograr la ejecución de las obras.

Así las cosas, un año más tarde (en el 2008), el Consejo Directivo de esta institución autorizó al Director General para adelantar gestiones ante el Banco Mundial – BM encaminadas a obtener un préstamo en el marco del Megaproyecto de Recuperación del Río Bogotá.

Esta solicitud de crédito, que contó con el aval de la Nación mediante CONPES 3631 de diciembre de 2009, se hizo efectiva en septiembre del 2011 por un monto de US $250 millones. De esta manera, se estructuraron los proyectos de Adecuación Hidráulica y de la Fase II de la PTAR Salitre, con un total de inversión de US $487 millones.

Con los recursos económicos ya aprobados por el BM, La CAR comenzó los procesos de licitación y el 20 de mayo del 2016 se firmó el contrato de obra No. 0803 con el Consorcio Expansión PTAR Salitre, para ejecutar el diseño detallado, la construcción de las obras, el suministro e instalación de equipos, la puesta en marcha y la operación asistida de la optimización y expansión de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) El Salitre.

Por lo anterior, semestralmente recibimos visitas de inspección de esta entidad para supervisar y verificar el avance de obra y sus proyecciones a futuro según el cronograma de trabajo previsto.
Entre el tres y el seis de marzo de este año, atendimos a los funcionarios que hicieron parte de la tercera misión de inspección, quienes pudieron evidenciar, entre otros aspectos:

  • Un avance significativo en el programa de obra con el 75% de las excavaciones y el 45% de las cimentaciones especiales con pilotes de las diferentes estructuras (pretratamiento – 10%, clarificadores primarios -100%, secundarios – 58% y reactores biológicos – 16%). Así mismo, se encuentran terminadas al 100% las cimentaciones comprendidas en el Hito A (Clarificadores primarios y desarenadores aireados).
  • La confirmación de las condiciones estabilizadas de los residuos urbanos ordinarios de la ciudad de Bogotá dispuestos en el predio durante los años de 1965 y 1985, a través de su caracterización física y química. Se realiza un trabajo y análisis de campo y se determinan los parámetros indicadores a través de análisis de laboratorio, los cuales permitieron establecer que no son residuos peligrosos y que los fluidos no son lixiviados típicos sino aguas lluvias que, por infiltración o por escorrentía, llegan a los vallados por los que el predio drena sus aguas al río Bogotá.
  • La mínima intervención que ha tenido el espejo de agua conocido como Cortijo – Tibaguya formado sobre este tipo de residuos, confirmando la necesidad de su mejoramiento, para que, junto con los humedales construidos en zonas aledañas al Juan Amarillo, conformen un sitio apropiado para la avifauna que habitualmente frecuenta estos ecosistemas. Así se estaría brindando una condición especial para su avistamiento y conocimiento, desde las estructuras del Parque Metropolitano proyectadas para tal fin.
  • El apropiado manejo de los residuos sólidos y aguas residuales generados en los frentes de obra e instalaciones del proyecto, a través de los puntos ecológicos y puntos RESPEL. Es importante la separación y manejo del material de reciclaje que se viene realizando y su entrega a organizaciones y gestores autorizados.
  • La humectación de vías internas, el lavado de llantas y la limpieza permanente de las vías de acceso, pues son actividades que permiten minimizar el impacto temporal a la calidad del aire del sector. Se recomendó continuar con estas actividades de forma permanente.
  • El impacto por olores tiene alguna importancia en los frentes de obra donde se realizan excavaciones, sin embargo, los riesgos de afectación a la salud del personal son mínimos, toda vez que los únicos trabajadores en estos lugares, son los operadores de maquinaria. Igualmente, no tienen repercusión alguna sobre la población aledaña pues, aún dentro de los límites del predio, los olores ofensivos no son perceptibles.
  • El Plan de Manejo de Fauna Silvestre, que contempla su rescate en las zonas de obra y posterior traslado a hábitats idóneos para su desarrollo y conservación, es un buen ejemplo a nivel técnico y biótico.
  • La infraestructura construida para la educación ambiental en la que se adelantarán actividades pedagógicas como la Casa del Curí y el Aula del Agua, se convertirán en espacios de socialización para el conocimiento del proyecto y de aprendizaje en torno al cuidado y protección de la biodiversidad.

De igual forma, la comisión del BM junto con la Gerencia del proyecto y el personal del Consorcio recorrió los frentes de obra observando la dinámica de las actividades constructivas y visitó la zona de compensación para evidenciar su avance y estado de conservación. ¡Vamos por buen camino!

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